15 de febrero de 2012

Disfraz de arena en una noche dulce



Las propuestas de Tubito, Fae, Natanael y Chanchi, las más espectaculares del cuarto pase de preliminares · La duquesa de Alba, el yerno del Rey, el maltrato de Callejeros a Isla y el conflicto ACI-Consistorio, lo más cantado.

Buen ambiente y expectación sobre las tablas de Horacio Noguera en la primera noche de la segunda fase de preliminares. Ni el frío persuadió a los isleños de acudir al teatro, abarrotando de nuevo la platea para disfrutar del concurso.

Abrió el telón la comparsa de la Escuela de Carnaval que dirige Juan Carlos Casado Pintao. Bajo el título de Burlón, con música de Pintao y versos del taller de letras de la escuela, los pequeños demostraron que en Isla Cristina sí hay cantera y defendieron con mucho arte el tipo de arlequín sobre el escenario. Los que en 2011 fueron Los novatos -que ya han dejado de serlo- cantaron dos pasodobles centrados en la infancia y le echaron mucha alegría a los cuplés y al popurrí, que acabó con una gran ovación del público.

La competición se abrió con la murga de Rafa Cárdenas, llamada Tengo un trocito de mar, segunda chirigota de la Peña Las Monjas. Al ritmo de Radio City comenzaron la presentación los singulares habitantes del fondo marino: una medusa, un longueirón, cigalas, gambas, cangrejos, pulpos, estrellas de mar, percebes... y hasta un capitán y una sirena.

Los pasodobles, sin pelos en la lengua, estuvieron dedicados a los enchufados y los políticos municipales, y también a aquellos comparsistas que sólo cantan a las personas fallecidas, con "letras previsibles y de dudoso gusto" para conmover al respetable y ganar un premio.

En el primer cuplé se centraron en dar un tirón de orejas al programa Callejeros y, de camino, a la propia Isla Cristina; el segundo estuvo nuevamente dedicado a los comparsistas que cada verano participan en los concursos de tríos por bares y chiringuitos en los que "sólo cantan coplas de Cádiz".

El popurrí de la murga de Cárdenas tuvo tintes ecologistas, donde pidió a la gente que "no tiren basuras a nuestra ría, mantenedla limpia de porquerías". También recordó cómo era antaño la ría de Huelva, "llenita de chocos, pero ya no queda casi nadie de los de antes y los que hay han cambiado", cantaron mientras sacaban un pez con tres ojos.

Después de que la comparsa ayamontina Los don nadie desertara del concurso isleño llegó uno de los platos fuertes de la noche. La propuesta de Natanael López para este año no ha dejado indiferente a nadie. Con mejor conexión con la platea que durante el primer pase de preliminares, La santa docena apareció en el escenario oculta bajo un inmenso papel de envolver de la pastelería isleña Pavón para irrumpir sobre las tablas con los sorprendentes disfraces elaborados por Emilio Columé, con los que dan vida a piononos, milhojas, cuernos, tocinillos de cielo, sultanas o almendrados, doce deliciosos pasteles entre los que se incluye un borracho recién llegado del Local 81, bar del que es propietario el presidente de la ACI, Servando Cárdenas, a los que el resto avisan: "Pues que no se entere Isabel López", concejala de Festejos. El final de la presentación, con su "el que no diga ole es que es de La flor de la Canela (pastelería rival de Pavón)" levantó al público de los asientos.

El primero de los pasodobles lo dedicaron a la noche de bodas de la duquesa de Alba, mientras que el segundo hablaba de la confusión que se produce con los nombres de los dulces de Pavón 40 años después de su origen, por lo que reclamaron que les pongan el nombre en el reverso. Los cuplés, a Urdangarín y otra vez a la pastelería a la que hacen una publicidad impagable.

En el popurrí dieron un repaso a las muchachas que trabajan en la pastelería, que las contratan delgadas "y al final por la puerta no pueden entrar", hablaron del menú basado en atún de la comida del comparsista, también hicieron mención a Ortega Cano o a Antonio Canales y acabaron diciendo, entre otras cosas, que "yo prefiero siete días de teatro y venir todos los días a cantar". Al final, público en pie gritando a pleno pulmón "esto sí que es una chirigota".

La propuesta para este año de Manuel González Gutiérrez Tubito se llama La playa de los disfraces. Con la envolvente música de José Luis López y Francisco Javier Camacho Peluki y las exquisitas letras de Juan Francisco Abreu, el telón se abrió para sorprender al público con la impactante imagen de una de las comparsas más relevantes. En la presentación, donde la música parecía arrastrar las palabras en un rompeolas infinito, disfraces de agrupaciones célebres isleñas (camborios, ye-yés, kabukis, anclados en tierra, payasos...) recubiertos de arena tomaron vida para gritar "que el Carnaval nunca se muera".

El pasodoble primero -abiertos ambos por la magistral púa de Raúl- versó sobre la nefasta imagen de Isla Cristina ofrecida por Callejeros y las maldades de la clase política. El segundo, que puso en pie a una platea que no dejó escuchar ni el final de los versos, hizo referencia a los carnavaleros que desde niños esperaban hacerse mayores para cantar en el teatro sin saber que a día de hoy "íbamos a tener que soportar que un mediocre concejal diga que soy pesetero (...) una enorme falta de respeto a todos los que hacen el Carnaval". Clara y contundente apreciación del conflicto Ayuntamiento-ACI que ha marcado las carnestolendas de 2012.

Los cuplés hablaron del cuartetero Jimeno y su experiencia gaditana y del cambio de roles con la crisis, donde la mujer trabaja y el hombre es amo de casa. El popurrí, bien trabajado y armónico, puso fin a la actuación de una de las comparsas que se postula como candidata a semifinalista a los semifinales.

Tras el descanso del lunes llegaron al Horacio Noguera Los indignados de la Puerta del Sol, unos hippies con mucho ritmo a los que dan candela un grupo de policías con mucha guasa. Defendieron con alegría un repertorio muy reivindicativo. La murga de Carlos Columé cantó a Callejeros y a la mala situación que atraviesa la justicia en los pasodobles y dedicó el primer cuplé al affaire de Antonio Canales. El segundo, la estrella de la noche, habló del nuevo disco de Manuel Carrasco -que, por cierto, se encontraba en el patio de butacas-, ya que dos de sus hermanos, Onofre y Quino, son componentes de la agrupación, para acabar cantándoles: "Tú si que vales, tú sí que vales... para pintarle la casa a tu hermano" (ambos son pintores).

Al popurrí de Los indignados no faltaron ni la duquesa de Alba ni Alfonso Díez o la trifulca de la ACI con el Consistorio: "Tanto monta, monta tanto Isabel (López) como Servando (Cárdenas)".

La comparsa femenina dirigida por Samanta Vázquez se llama Quién esté libre de pecado, que tire la primera piedra. En una ciudad de Israel, estas carnavaleras Marías Magdalenas defendieron a los "valientes" de la ACI en su primer pasodoble, mientras que el segundo fue para los enchufados del Ayuntamiento. Los cuplés fueron para los componentes y sus motes y para la duquesa de Alba. En el popurrí, las mujeres se rebelaron contra el machismo a todos los niveles, desde la religión hasta la intimidad del hogar.

Desde Ayamonte llegaron a la segunda fase de preliminares isleña la murga ayamontina Los más cabritos del Carnaval, unas peculiares chivas dirigidas por Francisco Javier Sánchez Chanchi que en la presentación lucieron desde la cabra de la legión al perro del pastor, el simpático Canelo.

La tanda de pasodobles se centró en el homenaje realizado a un poeta de Ayamonte fallecido recientemente y a la "poca vergüenza" de parte de la Familia Real.

El primer cuplé fue para las habilidades sexuales de una dama en la despedida de soltero de un amigo; el segundo, para el plan de ahorro de Rajoy, que "nos va a dejar sin los puentes" de la Punta del Moral ni el Internacional de Portugal, aunque ése les importaba menos por aquello del peaje. El popurrí, dinámico y entretenido, acabó con la boda entre el pastor y una de las cabras locas a ritmo de Camela.

La última en actuar fue La charanga del mamarracho. La murga de Rafael Rodríguez Fae este año, el vigésimo de vida de la agrupación, se ha transformado por vez primera en comparsa, una propuesta que el público ha acogido de buen grado, ya que no pierde totalmente su esencia chirigotera.

En la presentación subieron a las tablas a una representación del Carnaval callejero hubo homenajes a los "mamarrachos" de siempre, los artistas del disfraz espontáneo y de toda la vida como eran el Choquito, el Patitas o el Pulgar y hoy día gente tan señera como el recién desaparecido Tarzán o Jesús Monclova. Luego los componentes se desvistieron para lucir plenamente el disfraz multicolor que les acompañó durante toda la actuación del lunes.

Callejeros y los enchufaos municipales estuvieron en la temática de los dos pasodobles, mientras que la noche de bodas de la duquesa de Alba y los yernos del Rey fueron objetivos de los pasodobles. El popurrí contó incluso con bailarines de tango y finalizó con el desfile de alguno de los tipos que Fae ha sacado en los últimos 19 años y que formaban parte del decorado.

HI

1 comentario:

Miriam dijo...

me encantan los disfraces, siempre que se acercan fechas señaladas acudo a tiendas de disfraces y busco el más original!

Un saludo,
M