
Jesuli se lo puede permitir. Por bagaje, poesía, humor y tablas. Con la actuación de este domingo, Perojil cumplió su 20 aniversario como creador carnavalero, y lo hizo con tipo que ni pintado. Un grupo de alumnos aventajados del Carnaval que, desde el primer acorde, se metió al público en el bolsillo a base de una gran representación de tipo, letras reivindicativas, claras y distintas al estilo Perojil, y ritmo, compás y soniquete. Fue lo más destacado de una segunda sesión bien iniciada por la potente y melódica representación de la comparsa de Alcala de Guadaíra ‘La ley de los desobedientes’. Tras ellos, discreta, muy discreta, actuación de la chirigota malagueña ‘Los que lo meten colocao’, y antes del descanso Valverde apareció en la voz de la comparsa ‘Los parlanchines’. Para acabar, Punta Umbría. Por un lado, vieja guardia con la comparsa ‘La compañía del sargento Alegría’, y por otro, una chirigota venida a menos, ‘Los mentirosos’.
Los Maolillos, chirigota de Huelva
Aunque el tipo puede recordar a ciertos colegiales gaditanos de los 90’, la representación se hace original y única con una actuación llena de ritmo, humor y dinamismo desde el primer momento. Pasodobles claros, sin esconder palabras ni intenciones, buen estribillo, y fin de fiesta en lo más alto.
Los parlanchines, comparsa de Valverde del Camino
Valverde tiene su propio sello de Carnaval, y a los suyos les llega. Muchos valverdeños en el Gran Teatro para jalear a un grupo digno de parlanchines, algo planos en representación y ritmo, pero con un estribillo de cuplés que roza el trabalenguas cargado de mérito interpretativo.
Los que lo meten colocao, chirigota de Málaga
Es de agradecer el paseo carnavalero que desde Málaga a Huelva se ha dado un grupo cargado de buenas intenciones, pero repleto de tópicos, chiste fácil, y ritmo lento. Gorrillas carnavaleros que trataron de conectar con el público onubense con repertorio adaptado, pero lleno de limitaciones.
La ley de los desobedientes, comparsa de Alcalá de Guadaíra
Grupo rebelde, canalla, con cosas claras que decir. Y además dichas de manera clara. La representación del grupo alcalareño estuvo marcada por una perfecta vocalización de unas letras claras, críticas, y muy bien entonadas, amén de un dinámico compás que acompañó toda la actuación.
Los mentirosos, chirigota de Punta Umbría
Una chirigota de verdad, que sabe de qué va, y que juega con su tipo desde el primer momento. Eso sí, sin lograr que la idea llegue a sorprender. Buen juego de voces de un grupo acompasado, con un estribillo peculiar y pegadizo, blandito de letra en pasodobles, y con mucho ritmo en un buen popurrí.
La compañía del sargento Alegría, comparsa de Punta Umbría
Punta Umbría por bandera en una formación de expertos carnavaleros, que se ganaron al público con una dinámica presentación, pero que acabó estancado en el resto del repertorio por un juego de voces excesivamente plano, sólo sublimado cuando Catalino sacaba su torrente.
Los Maolillos, chirigota de Huelva
Aunque el tipo puede recordar a ciertos colegiales gaditanos de los 90’, la representación se hace original y única con una actuación llena de ritmo, humor y dinamismo desde el primer momento. Pasodobles claros, sin esconder palabras ni intenciones, buen estribillo, y fin de fiesta en lo más alto.
Los parlanchines, comparsa de Valverde del Camino
Valverde tiene su propio sello de Carnaval, y a los suyos les llega. Muchos valverdeños en el Gran Teatro para jalear a un grupo digno de parlanchines, algo planos en representación y ritmo, pero con un estribillo de cuplés que roza el trabalenguas cargado de mérito interpretativo.
Los que lo meten colocao, chirigota de Málaga
Es de agradecer el paseo carnavalero que desde Málaga a Huelva se ha dado un grupo cargado de buenas intenciones, pero repleto de tópicos, chiste fácil, y ritmo lento. Gorrillas carnavaleros que trataron de conectar con el público onubense con repertorio adaptado, pero lleno de limitaciones.
La ley de los desobedientes, comparsa de Alcalá de Guadaíra
Grupo rebelde, canalla, con cosas claras que decir. Y además dichas de manera clara. La representación del grupo alcalareño estuvo marcada por una perfecta vocalización de unas letras claras, críticas, y muy bien entonadas, amén de un dinámico compás que acompañó toda la actuación.
Los mentirosos, chirigota de Punta Umbría
Una chirigota de verdad, que sabe de qué va, y que juega con su tipo desde el primer momento. Eso sí, sin lograr que la idea llegue a sorprender. Buen juego de voces de un grupo acompasado, con un estribillo peculiar y pegadizo, blandito de letra en pasodobles, y con mucho ritmo en un buen popurrí.
La compañía del sargento Alegría, comparsa de Punta Umbría
Punta Umbría por bandera en una formación de expertos carnavaleros, que se ganaron al público con una dinámica presentación, pero que acabó estancado en el resto del repertorio por un juego de voces excesivamente plano, sólo sublimado cuando Catalino sacaba su torrente.
Viva Huelva